Recientemente, se ha publicado en la revista Research on Child and Adolescent Psychopathology el artículo titulado “Emotion Recognition in a Community Sample of Children: Unpacking the Contribution of Psychopathic Traits”, de las autoras Beatriz Díaz-Vázquez, María Álvarez-Voces, Carmen Sánchez-Vázquez, Estrella Romero y Laura López-Romero, pertenecientes al grupo UNDERISK.
Este artículo constituye la primera publicación derivada del proyecto ELISA Socioemocional (https://underisk.gal/elisa-socioemocional/), una línea de investigación específica dentro del estudio longitudinal ELISA (2017-actualidad) que tiene como objetivo el estudio del procesamiento, la expresión y el reconocimiento emocional. En este estudio, llevado a cabo entre los años 2023 y 2024, participaron un total de 239 niños y 199 niñas con edades comprendidas entre los 8 y los 12 años, que cursaban los últimos cursos de educación primaria en 19 centros escolares gallegos pertenecientes a las provincias de A Coruña y Pontevedra.
Hoy sabemos que los rasgos de tipo psicopático, que incluyen aspectos interpersonales (por ej., narcisismo y manipulación [GD]), emocionales (por ej., baja empatía y culpa [CU]), y conductuales (por ej., impulsividad y búsqueda de sensaciones [INS]), se relacionan con dificultades en el reconocimiento emocional, lo que hace que los niños y niñas presenten mayores dificultades para regular sus emociones y comportamientos. Estos rasgos, junto con los problemas de conducta, aunque más presentes y con mayor intensidad en las poblaciones clínicas, también se encuentran en poblaciones comunitarias, lo que hace necesaria su intervención.
De este modo, el principal objetivo de este estudio consistió en evaluar, en una muestra de niños y niñas escolarizados, la precisión y la rapidez del reconocimiento emocional, así como los diferentes patrones atencionales hacia las zonas clave para la decodificación de la información emocional en los rostros humanos (ojos y boca). A través de una tarea de visualización de 40 caras de niños y niñas y de personas adultas que representaban las siguientes emociones: felicidad, miedo, tristeza, ira y neutral, se concluyó que la dimensión de la psicopatía caracterizada por la baja empatía (CU) fue la única relacionada con dificultades en el etiquetado de las emociones, concretamente del miedo y de la emoción neutral, mientras que la dimensión referente a los rasgos narcisistas del comportamiento y de la personalidad (GD) reconocía más rápidamente la tristeza. En cuanto al patrón de atención a las diferentes zonas de los ojos y de la boca, tan solo se encontraron tendencias marginales que indicaban un menor tiempo dedicado a la fijación en la boca para las emociones de miedo y de ira.
Estos resultados subrayan la importancia de considerar los tres rasgos psicopáticos de manera diferencial y la necesidad de continuar trabajando en la prevención y en el diseño de estrategias diferenciales y específicas para aumentar las competencias de reconocimiento emocional con el fin de lograr un mejor ajuste psicológico, emocional y comportamental.